Mejorar la inocuidad de los productos del mar y desarrollar las capacidades de quienes participan en la pesca artesanal son elementos clave para promover sistemas alimentarios más seguros y avanzar hacia una gestión sostenible de los recursos marinos. Con ese propósito, el Proyecto GEF Humboldt II impulsa acciones de capacitación en comunidades costeras de Chile y Perú, contribuyendo a que pescadoras, pescadores y personas vinculadas a actividades conexas incorporen buenas prácticas que agreguen valor a su producción y favorezcan el aprovechamiento sostenible de los recursos pesqueros.
Como parte de esta iniciativa, el Proyecto GEF Humboldt II realizó las ceremonias de certificación de las personas que finalizaron y aprobaron el Programa de Capacitación en Seguridad e Inocuidad Alimentaria y Pesca Responsable en dos localidades priorizadas del proyecto en Chile. La primera actividad se desarrolló el 29 de julio en Tongoy, Región de Coquimbo, donde se certificó a 25 participantes (23 mujeres y 2 hombres), mientras que la segunda tuvo lugar el 1 de agosto en Caleta Cañamo, Región de Tarapacá, donde recibieron su certificación 12 personas (10 mujeres y 2 hombres).
Estas certificaciones forman parte de un programa implementado por el Proyecto GEF Humboldt II en nueve localidades de las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Atacama y Coquimbo, que capacitó a 286 personas, de las cuales 217 fueron mujeres, superando ampliamente la meta de participación femenina establecida para el programa.
El programa fue implementado por el Centro de Estudios de Sistemas Sociales (CESSO) y estuvo dirigido a pescadoras, pescadores y personas vinculadas a actividades conexas a la pesca artesanal. Su metodología fue adaptada a las características y necesidades de cada localidad, combinando contenidos teóricos con actividades prácticas que favorecieron el intercambio de experiencias y la aplicación de los conocimientos en el contexto cotidiano de las comunidades pesqueras.
Durante la capacitación se abordaron contenidos relacionados con la seguridad e inocuidad alimentaria, buenas prácticas para la manipulación, conservación y almacenamiento de productos del mar, prevención de la contaminación, requisitos sanitarios para la elaboración y comercialización de alimentos, así como principios de pesca responsable, gestión pesquera, gobernanza y normativa aplicable al sector.
Además de fortalecer conocimientos técnicos, el programa promovió una comprensión integral de la relación entre la inocuidad alimentaria y la pesca responsable, destacando la importancia del cumplimiento de la normativa, la aplicación de buenas prácticas y el aprovechamiento sostenible de los recursos pesqueros como elementos fundamentales para fortalecer la seguridad alimentaria y generar mayores oportunidades para las comunidades costeras.
La alta participación de mujeres en ambas localidades —23 de las 25 personas certificadas en Tongoy y 10 de las 12 en Caleta Cañamo— refleja el interés de quienes desarrollan labores vinculadas a la manipulación, transformación, comercialización y agregación de valor de los productos del mar por fortalecer sus capacidades técnicas. Este resultado también reafirma el compromiso del Proyecto Humboldt II con la promoción de una participación más equitativa en el desarrollo sostenible de las comunidades costeras.
La evaluación del programa evidenció una mejora significativa en los conocimientos de quienes completaron el proceso formativo, alcanzando un 99,4 % de logro al finalizar la capacitación. Estos resultados respaldan la efectividad de una iniciativa que busca fortalecer las capacidades de las comunidades pesqueras para aplicar buenas prácticas de inocuidad alimentaria y promover una gestión responsable de los recursos marinos.
Más allá de la entrega de certificados, las ceremonias realizadas en Tongoy y Caleta Cañamo marcan el inicio de una etapa en la que las y los participantes podrán aplicar los conocimientos adquiridos en sus actividades cotidianas, contribuyendo a fortalecer la inocuidad de los productos del mar, promover una pesca responsable y avanzar hacia comunidades costeras más resilientes y comprometidas con la conservación y el uso sostenible de los recursos marin