El acceso a alimentos inocuos es fundamental para proteger la salud y contribuir a la seguridad alimentaria. Sin embargo, las enfermedades transmitidas por alimentos continúan siendo un desafío de salud pública: según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año alrededor de 600 millones de personas —casi una de cada diez en el mundo— enferman por consumir alimentos contaminados. En un país con una importante diversidad de recursos pesqueros como el Perú, promover el consumo de pescado y otros productos hidrobiológicos implica también fortalecer conocimientos para elegirlos, manipularlos y consumirlos de manera segura y responsable.
Este es uno de los ámbitos de trabajo del Proyecto Humboldt II, que busca contribuir a la seguridad alimentaria y la inocuidad promoviendo un consumo responsable de los productos pesqueros y fortaleciendo las capacidades de los diferentes actores vinculados a su cadena de abastecimiento. En ese marco, Humboldt II y la Autoridad Nacional de Sanidad e Inocuidad en Pesca y Acuicultura (Sanipes) vienen sumando esfuerzos para acercar estos conocimientos a las comunidades educativas.
Como parte de este trabajo conjunto, más de 1 400 estudiantes de secundaria de Ica y Arequipa participaron en la campaña “La inocuidad es un asunto de todos”, impulsada por el Ministerio de la Producción, a través de Sanipes. La iniciativa llegó por primera vez a regiones fuera de Lima y permitió que las y los estudiantes fortalecieran sus conocimientos sobre buenas prácticas de manipulación y consumo de alimentos y la prevención de enfermedades transmitidas por alimentos (ETA).
Como parte de las actividades, 50 estudiantes fueron designados líderes y lideresas escolares de la inocuidad, con la misión de compartir lo aprendido con sus compañeros, familias y comunidades. Los estudiantes pertenecen a las instituciones educativas San Juan, Miguel Grau y Ricardo Palma, en Ica, y Miguel Grau, en Arequipa.
A través de dinámicas y juegos interactivos, las y los estudiantes reforzaron sus conocimientos sobre buenas prácticas para la adecuada manipulación y consumo de alimentos, reconociendo también el papel que pueden desempeñar en la prevención de riesgos para la salud y en la promoción de alimentos seguros en sus entornos.
El ministro de la Producción, Juan Carlos Requejo, destacó que la educación en inocuidad alimentaria constituye una herramienta concreta de prevención y protección de la salud pública. “La seguridad alimentaria también se construye desde las aulas. Cuando un escolar aprende a reconocer y prevenir los riesgos asociados a los alimentos, ese conocimiento llega a su familia y se multiplica en su comunidad. Desde PRODUCE estamos impulsando una cultura de prevención que permita que más peruanos consuman alimentos seguros y conozcan que la inocuidad es una responsabilidad que todos compartimos”, señaló.
Por su parte, la presidenta ejecutiva de Sanipes, Mónica Saavedra, destacó la importancia de descentralizar la campaña y fortalecer el rol de las comunidades educativas en la promoción de una cultura de inocuidad alimentaria.
“Hoy estos jóvenes asumen una gran misión. Serán los voceros encargados de transmitir la importancia de las buenas prácticas para asegurar alimentos sanos y libres de peligro, una labor vital para protegernos de las ETA. Confiamos en su energía, inteligencia y compromiso para construir un futuro más saludable para todos”, señaló Saavedra.
A su turno, Miguel Maldonado, coordinador nacional del Proyecto Humboldt II, indicó: «La pesca sostenible es fundamental para garantizar la seguridad alimentaria de nuestras comunidades, porque asegura la disponibilidad de recursos hidrobiológicos hoy y para las futuras generaciones. Sin embargo, este esfuerzo solo es completo cuando la inocuidad está presente en toda la cadena de valor de la pesca artesanal, desde la captura hasta el consumo. En el marco del Proyecto Humboldt II, promovemos que sostenibilidad e inocuidad avancen de la mano y que niños, niñas y jóvenes se conviertan en agentes de cambio, fortaleciendo sus conocimientos sobre pesca responsable, alimentación saludable y buenas prácticas de inocuidad.
Prevención desde las aulas
La formación de líderes y lideresas escolares busca que los conocimientos adquiridos trasciendan las aulas y sean compartidos en los hogares y comunidades. De esta manera, las y los estudiantes se convierten en agentes multiplicadores de prácticas cotidianas que contribuyen a prevenir riesgos asociados a la inadecuada manipulación y consumo de alimentos, incluidos el pescado y otros productos hidrobiológicos, y a promover decisiones más informadas sobre los productos pesqueros que llegan a sus mesas.
La intervención en el sur del país se suma al trabajo sostenido desarrollado por Sanipes entre 2024 y 2026 en colegios de Lima. En este periodo, la campaña “La inocuidad es un asunto de todos” llegó a 17 instituciones educativas, sensibilizando a cerca de 11 mil estudiantes y formando a 152 líderes de inocuidad a nivel nacional.