En la Región de Coquimbo, 4.666 personas forman parte del Registro Pesquero Artesanal, según el informe Mujeres y Hombres en los Sectores Pesquero y Acuicultor de Chile 2025. En comunidades cuya actividad productiva está estrechamente vinculada a los recursos del mar, agregar valor a lo que ya se extrae puede abrir nuevas oportunidades sin aumentar la presión sobre los recursos pesqueros. Procesar localmente, desarrollar nuevos productos y fortalecer su comercialización son algunas de las alternativas para avanzar en esa dirección.
En Caleta Puerto Aldea, esta apuesta comienza a concretarse. Entre el 25 y el 27 de agosto, pescadores y pescadoras de la comunidad participaron en tres jornadas de capacitación para avanzar en la futura operación y gestión de una nueva sala de transformación de productos pesqueros.
Las jornadas, desarrolladas por Fundación Chinquihue, combinaron contenidos sobre gestión de costos, gestión comercial y operacional con actividades prácticas para la elaboración de productos. Las y los participantes fortalecieron así conocimientos para identificar y manejar costos, organizar los procesos de producción y avanzar en la gestión y comercialización de los productos que podrán elaborarse en la nueva infraestructura.
La capacitación marca un nuevo avance en un proceso iniciado meses atrás. En abril, el Proyecto Humboldt II realizó la entrega e instalación de los módulos que conforman la futura sala de transformación para la Cooperativa Aldea del Puerto. Ahora, junto con la habilitación de la infraestructura, el trabajo se concentra en fortalecer las capacidades de quienes estarán a cargo de su operación y gestión.
Infraestructura y capacidades para agregar valor
La iniciativa forma parte de la consultoría “Diseño, instalación y habilitación de una sala de transformación en Caleta Puerto Aldea y formación de capacidades para su operación”, que integra infraestructura, formación y gestión. Además de la instalación y puesta en marcha de la sala, contempla el desarrollo de un modelo de gestión asociativo, la capacitación de pescadores y pescadoras para su operación y gestión y la elaboración de prototipos a partir de recursos priorizados por la comunidad.
Esta combinación es clave para que la infraestructura pueda traducirse en nuevas oportunidades productivas. La posibilidad de procesar los recursos en la propia caleta permite avanzar desde la extracción hacia otras etapas de la cadena de valor, incorporando capacidades para la transformación, gestión y comercialización de los productos.
El fortalecimiento de capacidades es, por ello, un componente central del proceso. El programa privilegia una metodología de “aprender haciendo”, articulando la formación con el desarrollo de las actividades vinculadas a la propia sala. Además de la gestión comercial, contempla conocimientos para su operación y mantenimiento eficiente y seguro.
Un proceso que continúa
La implementación de la sala forma parte de una estrategia más amplia que el Proyecto Humboldt II desarrolla en Puerto Aldea para promover la diversificación productiva y la agregación de valor en la pesca artesanal. La comunidad cuenta con una trayectoria organizativa y condiciones para explorar alternativas vinculadas no solo al procesamiento de productos pesqueros, sino también a ámbitos como la gastronomía, el turismo con identidad local y la acuicultura de pequeña escala.
De esta manera, la diversificación busca ampliar las oportunidades económicas asociadas a la pesca artesanal a partir de un mejor aprovechamiento de los recursos disponibles, complementando las actividades tradicionales con nuevas capacidades y alternativas productivas.
Tras esta etapa de capacitación, el proceso contempla la puesta en marcha de la sala y un período de acompañamiento a sus usuarios y usuarias para fortalecer su gestión operacional y comercial. Esta fase incluye el reforzamiento de prácticas de inocuidad y calidad, así como orientación para la promoción y venta de los productos elaborados.
La iniciativa se desarrolla en el marco del Proyecto Humboldt II, ejecutado por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura de Chile (SUBPESCA) y el Viceministerio de Pesca y Acuicultura del Ministerio de la Producción del Perú (VMPA-PRODUCE), e implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), con cofinanciamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF).