Especialistas destacan la importancia de fortalecer la gestión de las áreas marinas protegidas para conservar la biodiversidad del Sistema de la Corriente de Humboldt

Las áreas marinas protegidas son una herramienta fundamental para conservar la biodiversidad y asegurar el uso sostenible de los recursos del mar. Sin embargo, su efectividad no depende únicamente de su creación, sino también de que cuenten con planes de manejo, información científica, mecanismos de gobernanza, fiscalización y participación de los actores que habitan y utilizan estos espacios.

Bajo esta premisa se desarrolló en Iquique el VI Seminario Áreas Marinas Protegidas: Nuevos escenarios en conservación marina, Región Tarapacá, que reunió a representantes de instituciones públicas, universidades, organizaciones de conservación y del Proyecto GEF Humboldt II para compartir experiencias y analizar los principales desafíos que enfrenta la gestión de estos espacios.

Durante la inauguración, el secretario regional Ministerial del Medio Ambiente de Tarapacá, Miguel Aguirre San Martín, destacó “En el marco del mes de los Océanos, este seminario nos invita a reflexionar sobre la importancia de conservar nuestros ecosistemas marinos y costeros, fundamentales para el desarrollo sostenible de la Región de Tarapacá. Quisiera destacar especialmente el trabajo conjunto entre la SEREMI del Medio Ambiente, el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, el Proyecto GEF Humboldt II, la academia, la sociedad civil y, de manera muy especial, las comunidades locales, cuyo compromiso ha sido clave para impulsar y fortalecer la conservación de las áreas marinas protegidas.”

Por su parte el Director Regional (s) del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, Jadhiel Godoy Molina, mencionó que el encuentro da continuidad a un proceso iniciado en 2018 para fortalecer la conservación marina en la región.

“Este seminario nació como un espacio para comprender qué significa la conservación para Tarapacá y cómo sus beneficios alcanzan a toda la región. Hoy, desde el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, es muy significativo poder retomar el trabajo iniciado desde la SEREMI del Medio Ambiente y avanzar en la implementación de muchas de las acciones construidas durante estos años”, señaló.

Una nueva etapa para las áreas marinas protegidas

Uno de los principales mensajes del seminario fue que el desafío actual ya no consiste únicamente en crear nuevas áreas protegidas, sino en asegurar que estas cuenten con las herramientas necesarias para cumplir sus objetivos de conservación.

En este contexto, se presentaron los avances de la nueva institucionalidad ambiental en Chile, liderada por el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), así como las experiencias desarrolladas en la Región de Tarapacá para fortalecer la planificación y gestión de las Áreas de Conservación Marina de Múltiples Usos. Entre ellas destaca el proceso participativo que permitió la creación del ACMU Mar de Pisagua y los avances hacia la protección de Punta Patache-Río Seco, procesos construidos con la participación de instituciones públicas, academia, organizaciones sociales y comunidades locales.

Asimismo, especialistas abordaron la importancia de fortalecer la coordinación entre las instituciones responsables de la administración, regulación y fiscalización de las áreas protegidas, incorporando herramientas como planes de manejo, mecanismos de gobernanza, sistemas de monitoreo y fiscalización, y nuevas figuras de planificación, como las zonas de amortiguación, que permiten proteger los procesos ecológicos que ocurren más allá de los límites administrativos de las áreas protegidas.

La ciencia como base para la toma de decisiones

La evidencia científica fue otro de los ejes centrales del encuentro. Investigadores presentaron estudios sobre especies emblemáticas del Sistema de la Corriente de Humboldt, como el pingüino de Humboldt y la tortuga verde, destacando la necesidad de fortalecer su conservación frente a amenazas como la pérdida de hábitat, la captura incidental, la presión sobre los ecosistemas marinos y los efectos del cambio climático. En el caso del pingüino de Humboldt, se expuso la preocupación por el descenso sostenido de sus poblaciones, lo que refuerza la importancia de consolidar estrategias de conservación basadas en información científica.

Las presentaciones también abordaron experiencias de investigación aplicada para mejorar el manejo de peces de roca, el seguimiento de sus movimientos y la incorporación de herramientas que permiten diseñar estrategias de manejo más efectivas. En conjunto, estos trabajos coincidieron en que la conservación marina requiere comprender los procesos ecológicos y la conectividad entre ecosistemas para orientar decisiones de gestión de largo plazo.

Otro de los aspectos destacados fue la compatibilidad entre conservación y pesca artesanal. Las experiencias presentadas demostraron que las Áreas de Conservación Marina de Múltiples Usos pueden favorecer el aprovechamiento sostenible de los recursos marinos, siempre que las actividades productivas sean compatibles con los objetivos de conservación y los planes de manejo del área.

El aporte del Proyecto Humboldt II

En el marco del seminario, el Proyecto GEF Humboldt II presentó los avances que impulsa para fortalecer la gestión de las áreas marinas protegidas en Chile, mediante el desarrollo participativo de planes de manejo para el ACMU Mar de Pisagua, la Reserva Marina La Puntilla–Playa Chinchorro y el ACMU Isla Grande de Atacama. Estas iniciativas incluyen la actualización de líneas de base, procesos de participación con instituciones públicas, sector privado, academia y comunidades locales, además del diseño de herramientas de gobernanza, monitoreo, fiscalización y buenas prácticas para apoyar la implementación de los planes de manejo.

Asimismo, el Proyecto ha contribuido al desarrollo de materiales de comunicación para promover el conocimiento sobre las áreas marinas protegidas, al fortalecimiento de capacidades para su gestión y a la facilitación de una futura red binacional de cooperación técnica entre Chile y Perú, con el propósito de compartir experiencias y fortalecer la conservación del Sistema de la Corriente de Humboldt.

En ese sentido, Arturo Gonzáles, Especialista en Biodiversidad del Proyecto Humboldt II comentó,  “desde el proyecto estamos agradecidos de ser parte de la elaboración de la propuesta de plan de manejo para el ACMU Mar de Pisagua, proceso desarrollado de manera ampliamente participativa, lo cual evidencia el compromiso de los servicios públicos y los actores locales respecto de la conservación de los espacios marino costeros.”

El seminario concluyó con un llamado a continuar fortaleciendo la cooperación entre instituciones públicas, comunidad científica, organizaciones de la sociedad civil y comunidades costeras para consolidar áreas marinas protegidas que no solo resguarden la biodiversidad, sino que también contribuyan al bienestar de las personas y a la sostenibilidad de los recursos marinos compartidos entre Chile y Perú.

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