En las comunidades costeras del país, la pesca artesanal continúa siendo una actividad central para la economía local y la seguridad alimentaria. No obstante, la información del Censo Nacional de Pesca Artesanal (CENPAR, 2012) evidencia brechas formativas que influyen directamente en el desarrollo del sector: el 32% de pescadoras y pescadores culminó únicamente la primaria, el 58% alcanzó la secundaria y apenas el 9% tuvo acceso a educación técnica o superior. Este escenario limita la incorporación de buenas prácticas, la mejora en la calidad de los productos y la posibilidad de acceder a mercados que exigen estándares de inocuidad y trazabilidad cada vez más rigurosos.
En este escenario, fortalecer las capacidades técnicas y productivas del sector se vuelve fundamental para generar nuevas oportunidades económicas, impulsar la innovación en los procesos pesqueros y promover un uso sostenible de los recursos marinos. Con ese propósito, y en el marco de las acciones del Proyecto GEF Humboldt II, se desarrolló la Pasantía Técnica en el Centro de Innovación Productiva y Transferencia Tecnológica (CITE) Pesquero Ilo, un espacio orientado a potenciar el aprendizaje práctico y el valor agregado en organizaciones pesqueras del sur del país.
La actividad reunió a las socias de la Asociación de Mujeres Pescadoras AMUPEA y a las y los miembros de la empresa Freshmar SRL, ambas del distrito de Atico. Durante dos días, las y los participantes participaron en sesiones teóricas y prácticas diseñadas para mejorar integralmente los procesos pesqueros y acuícolas.
El programa contempló cuatro módulos clave para el sector: liderazgo empresarial, procesamiento primario de mixtura de mariscos, procesamiento de congelado y buenas prácticas productivas, con énfasis en la calidad, la inocuidad y la trazabilidad de los recursos hidrobiológicos. Cada módulo combinó conceptos técnicos con ejercicios prácticos que permitieron a las y los participantes aplicar lo aprendido en tiempo real.
Cristhian Martín Miovich Manchego, Director del CITE Pesquero Ilo, destacó el rol de estas plataformas como aliados estratégicos para la modernización de la pesca artesanal: “Como CITE Pesquero Ilo nos motiva que los actores de la cadena de valor sean sus propios gestores. Queremos que reconozcan el potencial de sus productos, incorporen innovación y avancen hacia cadenas productivas más eficientes, inocuas y trazables. Esta capacitación es un paso concreto hacia ese objetivo”.
Desde la experiencia de las organizaciones participantes, Lili Agapito, representante de AMUPEA, subrayó el impacto de esta formación: “Nuestra visita al CITE Ilo ha sido muy enriquecedora. Aprender nuevas técnicas y compartir espacios de formación nos ha inspirado a escalar nuestros procesos y añadir valor a recursos como la pota, disponibles en nuestros desembarcaderos. Esta experiencia nos abre nuevas posibilidades para mejorar nuestra actividad”.
Durante la pasantía, las y los participantes recorrieron las plantas de curado, congelado y procesamiento del CITE, conociendo de cerca los equipos y procedimientos utilizados para asegurar la inocuidad y estandarización de los productos. Asimismo, formularon sus propios productos a base de mixtura de mariscos, manipularon maquinaria especializada, realizaron empaquetados piloto y comprendieron las etapas necesarias para implementar una línea productiva formal.
El desarrollo de productos como la mixtura de mariscos bajo estándares de calidad constituye un ejemplo concreto de cómo la innovación y el valor agregado pueden incrementar la competitividad de la pesca artesanal y facilitar su acceso a mercados más exigentes.
A través de estas iniciativas se promueve la incorporación de tecnologías y buenas prácticas para mejorar el procesamiento de los recursos marinos, fortaleciendo las capacidades técnicas y empresariales en toda la cadena de valor. Este enfoque permite que pescadoras y pescadores amplíen sus oportunidades económicas mediante un uso responsable del mar, contribuyendo a la sostenibilidad y competitividad del sector.
La experiencia permitió fortalecer las capacidades de las organizaciones pesqueras de Atico, brindándoles herramientas para operar con mayor eficiencia, incorporar innovaciones tecnológicas, asegurar la calidad de sus productos y explorar nuevas alternativas productivas basadas en el uso sostenible de los recursos marinos. Estos aprendizajes contribuyen al desarrollo de unidades productivas más organizadas, formales y orientadas al mercado.
Como siguiente paso, las organizaciones continuarán desarrollando sus modelos de negocio e implementando sus unidades productivas en Atico mediante el capital semilla gestionado a través del programa Creciendo con su Negocio. Este proceso busca consolidar avances hacia una pesca artesanal moderna, sostenible y con mayores oportunidades para las familias y comunidades pesqueras del sur del país.