La macha es uno de los recursos más emblemáticos y representativos del borde costero de la región de Coquimbo. Su recolección artesanal no solo constituye una importante fuente de sustento para cientos de familias pesqueras, sino que también forma parte de la identidad cultural y gastronómica del territorio.
Sin embargo, este importante recurso enfrenta amenazas que ponen en riesgo su sostenibilidad. Frente a los impactos de la pesca ilegal de la macha, que compromete tanto su manejo responsable como la actividad de quienes dependen de ella, pescadores y pescadoras artesanales de la región de Coquimbo se han aliado con el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) y, con el apoyo del Proyecto PNUD GEF Humboldt II, han concretado una innovadora iniciativa para impulsar su cuidado y protección.
Se trata de un etiquetado con código QR que permite saber dónde, cuándo y quién extrajo el producto, proyecto que inició en abril de este año y que ahora logra un nuevo hito al llegar con el código QR al consumidor final, el que podrán encontrar en pescaderías y centros de expendio y consumo.
“Como Sernapesca estamos orgullosos de poder colaborar y hacer que nuestros sistemas de trazabilidad sean amistosos y útiles para nuestros pescadores y pescadoras artesanales. Esperamos que esto sea un gran paso para que fortalezcamos los mercados legales y que la ciudadanía pueda ayudarnos, porque con este código podrá tener certeza de dónde viene esta macha, quién la produjo y podrá participar de la historia de vida de nuestros pescadores y pescadoras artesanales”, expresó la Directora Nacional de Sernapesca, Soledad Tapia Almonacid.
Esta alianza ha permitido transparentar la trazabilidad y garantizar al consumidor un producto artesanal, legal y responsable. Cabe destacar que en la región de Coquimbo se extrae el 95% de las machas en Chile que equivale a cerca de mil toneladas anuales, y a la fecha ya se han emitido más de 12 mil etiquetas por más de 250 toneladas.
Nelson Plaza, presidente de la Asociación Gremial de Pescadores de Caleta Puerto Aldea de Coquimbo, se refirió al aporte que tiene para las y los pescadores esta iniciativa: “Para nosotros los pescadores, sin lugar a dudas, es de gran importancia la trazabilidad, no solamente porque vamos a poder hacer llegar nuestros recursos de la mejor manera y conocer toda la trayectoria, sino porque con esto tamos también tratando de controlar el robo de la macha. Todos quienes estamos acá, estamos apuntando a un objetivo común y hacemos un llamado a la comunidad en general porque éste es un compromiso nuestro de proteger al recurso, pero también tiene que embarcarse la comunidad”.
Durante la jornada, pescadores y pescadoras de cinco caletas de la región de Coquimbo pudieron seguir la ruta de las machas, visitando el Terminal Pesquero Metropolitano como principal centro de abastecimiento, luego la feria Emilia Téllez de Ñuñoa y finalmente el restaurante Caleta La Reina en Providencia, conociendo el destino de los productos que extraen.
“Para nosotros, como Proyecto PNUD GEF Humboldt II, es particularmente satisfactorio poder contribuir a que esta iniciativa, impulsada por la institucionalidad sectorial y los pescadores y pescadoras de la región de Coquimbo, sea un verdadero éxito, como hemos podido constatar en esta jornada. Se trata de un modelo de trabajo colaborativo que pone en valor el compromiso y la participación de todos los actores de la cadena”, señaló Alejandro Gertosio, Coordinador Binacional del Proyecto GEF Humboldt II.
Por último, Priscila Haro, presidente de Asociación Gremial de Tongoy reiteró: “Llamamos al público, restaurantes, terminales pesqueros y caletas que reciban este proyecto de La Mejor Macha, que soliciten el código QR, ya que es un trabajo en conjunto de estas cinco caletas y Sernapesca con Humboldt II que nos han ayudado en esto. Llamo a escoger la mejor macha, 100% artesanal, legal y responsable”.
Esta experiencia marca un paso clave hacia una pesca artesanal más segura, sostenible y transparente, contribuyendo a proteger los ecosistemas marinos y asegurar actividades sustentables para las generaciones presentes y futuras.