En el sector pesquero artesanal, diversificar las actividades productivas constituye una estrategia clave para fortalecer la resiliencia económica de las comunidades costeras. Para las mujeres, este proceso resulta aún más relevante: ampliar sus conocimientos técnicos y acceder a nuevas tecnologías no solo les permite generar ingresos sostenibles, sino también consolidar su autonomía, incrementar su participación en la cadena de valor pesquera y abrir espacios de liderazgo en un ámbito tradicionalmente dominado por hombres.
Con esta visión, 28 mujeres de Pisco y Paracas participaron en una pasantía de dos días en el Centro de Innovación Productiva y Transferencia Tecnológica Pesquero (CITEpesquero) del Callao, realizada el 20 y 21 de agosto en el marco de las acciones del Proyecto PNUD GEF Humboldt II. El encuentro buscó fortalecer sus capacidades en innovación tecnológica aplicada al aprovechamiento sostenible de los recursos marinos.
Durante la pasantía, las participantes recibieron formación teórica y práctica en el uso de tecnologías para la elaboración de ensilado biológico y biofertilizantes, procesos innovadores que permiten aprovechar subproductos de la pesca, reducir desperdicios y generar alternativas sostenibles de producción.
“Las mujeres de la pesca artesanal, que desempeñan un rol clave en actividades de post-cosecha y comercialización, suelen tener limitado acceso a innovación tecnológica. Promover su capacitación para la utilización de los descartes o subproductos de la pesca para la obtención de insumos de valor agregado, ensilado de pescado y biofertilizantes puede transformar su rol en el sector, diversificar ingresos y fortalecer la equidad de género”, señaló el Ing. Alberto Salas, Director del CITEpesquero Callao.
La agenda incluyó sesiones sobre economía circular, procesamiento de ensilados y biofertilizantes, así como control de calidad de insumos. En la segunda jornada, las participantes ingresaron a la planta piloto del CITEpesquero para realizar prácticas de laboratorio y conocer de cerca los equipos y materiales necesarios para el proceso productivo.
“Con estas capacitaciones hemos aprendido a darle un nuevo uso a lo que antes veíamos solo como un residuo del pescado. Para nosotras significa una nueva oportunidad de trabajo, para generar ingresos y demostrar que también podemos innovar en la pesca artesanal. Estamos listas para emprender”, mencionó Edith Ramos, participante de la pasantía.
El espacio también permitió la reflexión colectiva sobre los desafíos y oportunidades para las mujeres en la pesca artesanal, destacando la importancia de fortalecer sus capacidades técnicas y de gestión para incrementar su participación en actividades productivas con valor agregado.
Con actividades como esta, se busca que las mujeres de la pesca artesanal no solo accedan a herramientas técnicas especializadas, sino que también fortalezcan su capacidad de innovación y liderazgo en sus comunidades. La diversificación productiva abre nuevas posibilidades para generar ingresos sostenibles, mejorar la seguridad alimentaria local y posicionar a las mujeres como protagonistas en la construcción de un sector pesquero más equitativo, inclusivo y resiliente frente a los desafíos del futuro.